Los niños de menos ingresos pierden exámenes de visión cruciales, aunque tengan seguro
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Los niños de menos ingresos pierden exámenes de visión cruciales, aunque tengan seguro

Asian Little Chinese Girl Doing Eyes Examination Through Auto refraktometer in isolated White Background

Los niños de hogares menos afluentes, incluso cuando tienen seguro de salud, son menos propensos que otros a tener exámenes de la vista que pueden detectar condiciones como el ojo perezoso antes que el daño se vuelva irreversible, halló un nuevo estudio.

Investigadores de la Universidad de Michigan examinaron datos de reclamos de seguros de salud comerciales entre el 2001 y el 2014 para cerca de 900.000 niños desde recién nacidos hasta los 14 años. Rastrearon cuán a menudo los niños en los diferentes niveles de ingresos familiares visitaron a oftalmólogos u optometristas, y la tasa de diagnóstico de estrabismo (bizco u ojos en pared) y de ambliopía (ojo perezoso).

Las dos condiciones son relativamente comunes, graves enfermedades visuales en niños. Porque los ojos están viendo diferentes cosas, el cerebro suprime la visión en un ojo. Si no se corrije para los 10 años, cualquiera de estas condiciones pueden resultar en pérdida permanente de la visión. El tratamiento generalmente involucra anteojos, cirugía, gotas para los ojos o parches, o algunas combinaciones de éstas.

Los niños en familias con el ingreso neto más bajo, de menos de $25.000 al año, tuvieron 16 por ciento menos de visitas de cuidado de la vista que aquéllos en la categoría de ingreso medio, de $150.000 a $250.000, de acuerdo con el estudio que fue publicado en la edición de Agosto de Health Affairs. Mientras tanto, niños de familias con el ingreso más alto, de $500.000 o más, tuvieron 19 por ciento más visitas a oculistas que aquéllos en el grupo de ingreso medio.

Los niños de ingresos más bajos también fueron menos propensos a ser diagnosticados con estrabismo o ambliopía que los niños de familias con ingresos más altos. Hacia los 10 años, un estimado del 3,6 por ciento de los niños fueron diagnosticados con ambliopía, halló el estudio.

Para los niños en el grupo de ingresos más altos, los diagnósticos estimados fueron de 5,9 por ciento para estrabismo y 3,1 por ciento para ambliopía.

“Pensamos que la afluencia está impulsando la visita al oculista, y la visita está impulsando el diagnóstico de la enfermedad visual”, dijo el doctor Joshua D. Stein, autor líder del estudio y profesor asociado de oftalmología y ciencias de la vision en la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan.

Los investigadores estiman que la falta de visitas de cuidado visual de los niños de menos ingresos resultó en 12.800 casos de estrabismo y 5.400 de ambliopía sin diagnóstico.

Muchos niños tienen exámenes visuales en las escuelas, que no aparecían en la información de los reclamos que fue analizada.

Los niños que no pasaron la prueba visual en la escuela, deberían ser derivados a un optometrista u oftalmólogo para pruebas adicionales, y esas visitas aparecerían en la información de los reclamos.

Los padres menos ricos pueden tener más dificultades tomándose el tiempo del trabajo o enfrentando desafíos con el transporte para llevar a su niño a un proveedor de atención visual, dijo Stein.  También puede haber menos proveedores de cuidado de los ojos disponibles en zonas menos afluentes.

Bajo la ley de salud, los servicios recomendados por el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (U.S. Preventive Services Task Force), un panel independiente de expertos médicos, están cubiertos por el seguro sin requerir a la mayoría de las personas que paguen nada de su bolsillo. El grupo de trabajo recomienda que los niños de entre 3 y 5 años tengan al menos un examen visual para comprobar si sufren de ambliopía. Esta recomendación se está actualizando.

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