Reducen la burocracia para facilitar el trabajo de las enfermeras viajeras

La enfermera viajera Lauren Bond (derecha) conversa con la enfermera Megan Mamaril en el área de pediatría del UCLA Medical Center, en Santa Monica. Bond dice que desea que más estados acepten las licencias múltiples, lo que haría más fácil que las enfermeras pudieran ejercer cruzando las fronteras estatales. “Una licencia única para todo el país”, dijo Bond. (Cortesía de Robert Hernandez/UCLA Health)

Lauren Bond, quien es enfermera itinerante, tiene licencias en cinco estados y en Washington, DC. En un documento de Excel lleva un registro de las tarifas de cada licencia, cuándo vencen y los diferentes cursos que requiere cada estado.

La joven de 27 años ingresó a la enfermería itinerante porque quería trabajar y vivir en distintos estados antes de establecerse. Bond dijo que le gustaría que más estados aceptaran esta licencia múltiple, que minimiza los obstáculos que enfrentan las enfermeras cuando quieren practicar a través de las fronteras estatales.

“Haría las cosas mucho más fáciles: una licencia única para todo el país”, dijo Bond, quien hace poco comenzó un trabajo en California, estado que no reconoce este tipo de licencia.

Esta licencia, conocida como Nurse Licensure Compact (NLC), se lanzó en el año 2000 para abordar la escasez de enfermeras y permitir que más practiquen telemedicina. Según el acuerdo, las enfermeras registradas con licencia en un estado participante pueden practicar en otros estados, sin necesidad de aplicar para una licencia por separado. Aun así, deben cumplir con las leyes que rigen la enfermería en donde estén localizados los pacientes.

Aproximadamente la mitad de los estados se unió al pacto original, que se inspiró en la portabilidad de una licencia de conducir. Algunos estados que se negaron a participar citaron un error importante: el acuerdo no exigía que las enfermeras se sometieran a revisiones federales de antecedentes penales.

En enero, el National Council of State Boards of Nursing lanzó una nueva versión del NLC que requiere esos controles. Desde entonces, 29 estados han aprobado legislaciones para unirse al nuevo acuerdo.

Jim Puente, quien supervisa el acuerdo para el consejo, dijo que espera que aún más estados lo firmen ahora que estas verificaciones son mandatorias. Agregó que nueve tienen proyectos de ley pendientes.

Entre los estados que participan en el nuevo acuerdo de licencias de enfermería se encuentran Iowa, Kentucky, Tennessee, Delaware, Idaho y Arizona.

California no planea unirse, en gran parte debido a la preocupación por mantener el entrenamiento estatal y los estándares de calidad. El estado, como muchos otros, ya exige que las enfermeras se sometan a revisiones de antecedentes. Washington, Oregon y Nevada se encuentran entre los otros estados que no aceptan la licencia itinerante.

Los defensores del acuerdo argumentan que ayuda a llenar puestos de trabajo en lugares donde no hay suficientes enfermeras, y permite a las enfermeras responder rápidamente a desastres naturales en todos los estados.

“La escasez de enfermeras tiende a aumentar y disminuir regionalmente, por lo que es realmente importante trasladar a las enfermeras donde las necesitan”, dijo Marcia Faller, directora clínica de AMN Healthcare, una empresa de personal médico con sede en San Diego que emplea a Bond. La licencia de múltiples estados “realmente ayuda con esa movilidad… para brindar atención a los pacientes en todas las líneas estatales”.

Existen acuerdos similares entre estados para médicos, psicólogos, técnicos médicos de emergencia y fisioterapeutas.

En algunos estados, la licencia de enfermería de varios estados es útil porque agiliza el proceso para las enfermeras que hacen gestión de casos o telemedicina, dijo Sandra Evans, directora ejecutiva de la Junta de Enfermería de Idaho. Que las enfermeras trabajen en las áreas rurales de Idaho es un desafío, muchas veces los pacientes deben ir a centros de salud en Montana, agregó.

Antes que Idaho se uniera al NLC original en 2001, las enfermeras que realizaban telemedicina o administración de casos necesitaban numerosas licencias para trabajar en otros estados, pero ahora “pueden viajar virtualmente, electrónicamente o telefónicamente, para ayudar a sus clientes”, dijo.

Quienes se oponen al pacto argumentan que los estados tienen estándares diferentes, requisitos y directrices del curso y que las enfermeras con licencia en un estado pueden carecer de los conocimientos o la experiencia necesarios para ejercer en otro.

“La capacidad de controlar los estándares de capacitación y calidad es algo que nos preocupa”, dijo Linda McDonald, presidenta del sindicato United Nurses and Allied Professionals en Rhode Island, que participó en el NLC original pero no se ha registrado en el nuevo. “Queremos que estén entrenados en Rhode Island. Queremos que tengan licencia en Rhode Island”.

Las enfermeras en California tienen preocupaciones similares. “Realmente queremos asegurarnos que las enfermeras que ingresan en nuestro estado y cuidan a nuestros pacientes sean competentes y calificadas”, dijo Catherine Kennedy, enfermera del área de Sacramento que es secretaria de la Asociación de Enfermeras de California. “Algunas enfermeras ambulantes lo están”, agregó.

Kennedy dijo que California no tiene dificultades para reclutar enfermeras, incluso sin esta licencia, debido a los salarios relativamente altos del estado y las estrictas proporciones entre enfermeras y pacientes en los hospitales.

Massachusetts, que nunca participó del acuerdo, exige que las enfermeras con licencia realicen cursos sobre el tratamiento de víctimas de violencia doméstica y agresión sexual, dijo Judith Pare, directora de la división de enfermeras de la Asociación de Enfermeras de Massachusetts. Si el estado permite que las enfermeras de otros estados ejerzan en Massachusetts sin obtener una licencia allí, no necesariamente tendrán esa capacitación, señaló.

Bond, la enfermera viajera, dijo que los cursos adicionales no la hacen más calificada para hacer su trabajo. “En todos los ámbitos, donde sea que vaya a la escuela de enfermería, todos egresan con una experiencia similar”, dijo Bond, quien trabaja en el Centro Médico de la UCLA en Santa Mónica. “La mayor parte del entrenamiento que vas a recibir es en el trabajo”.

Jenn Stormes trabaja como enfermera y cuida a su hijo de 18 años, quien tiene un trastorno convulsivo grave y discapacidades del desarrollo. Stormes tiene licencia en Colorado, que participa en el compacto multiestatal.

Ella ha podido usar esa licencia en algunos estados. Pero también ha tenido que obtener varias licencias individuales para poder continuar sirviendo como enfermera de su hijo en otros estados donde la familia viaja para recibir atención médica. Stormes estimó que gastó aproximadamente $2,000 en licencias.

“Me llevó más de un año obtener todas estas licencias”, dijo. “Tenía que demostrarles a todos los estados la misma educación, la misma experiencia, las mismas huellas dactilares. Creo que es una duplicación de esfuerzos y es una pérdida de tiempo y dinero para todos”.

La cobertura de KHN en California es apoyada en parte por Blue Shield of California Foundation.

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